El corazón -el principal órgano del sistema cardiovascular- es un músculo que se contrae regularmente, mediante un marcapasos natural que produce impulsos eléctricos. El latido del corazón impulsa el transporte de sangre por todo el cuerpo, que proporciona oxígeno y nutrientes a todas las células, tejidos y órganos del cuerpo. Aunque el corazón es un órgano complicado, en esencia es una bomba que trabaja continuamente para hacer circular la sangre por todo el cuerpo.

CONTENIDO

    ¿Qué es el corazón?

    El corazón es un músculo vital que actúa como una bomba, llevando la sangre al resto del cuerpo a través de una red de arterias y venas. Su función es esencial para la vida: la sangre contiene nutrientes, como el oxígeno, que los tejidos del cuerpo necesitan para realizar su trabajo. A medida que la sangre circula por el cuerpo y el oxígeno se agota, el corazón bombea más sangre a los pulmones, donde el intercambio de aire repone el contenido de oxígeno de la sangre.

    Para hacer su trabajo correctamente, el corazón depende de varios factores: el tamaño y la fuerza de su músculo, la cantidad de nutrientes y oxígeno que recibe, el ritmo de bombeo y el estado de los vasos sanguíneos a los que bombea.

    Anatomía del corazón

    El corazón es un órgano que pesa aproximadamente 350 gramos (menos de una libra). Es casi del tamaño del puño cerrado de un adulto.

    Está situado en el tórax (pecho) -entre los pulmones- y se extiende hacia abajo entre la segunda y la quinta intercostal (entre las costillas). Está bastante protegido de muchos tipos de traumatismos porque está rodeado por la caja torácica.

    Juntos, el corazón y el sistema circulatorio conforman el sistema cardiovascular. Los vasos sanguíneos transportan la sangre a través de una red de arterias, arteriolas y capilares. Una vez que los tejidos absorben el oxígeno, la sangre vuelve al corazón a través de las venas.

    Curiosamente, si todos los vasos sanguíneos del sistema cardiovascular estuvieran dispuestos en línea recta -de punta a punta- la distancia total que recorrerían sería de más de 100.000 kilómetros.

    El flujo sanguíneo a través del corazón

    El corazón humano se compone principalmente de cuatro cavidades. Las dos cámaras superiores se denominan aurículas y las dos restantes, ventrículos.

    Los lados derecho e izquierdo del corazón están separados por un músculo llamado "tabique". Ambos lados trabajan juntos para hacer circular la sangre de forma eficaz.

    Cada cámara tiene su propia función en la circulación de la sangre:

    • La aurícula derecha: Recibe la sangre pobre en oxígeno del cuerpo y la bombea al ventrículo derecho.
    • El ventrículo derecho: Bombea la sangre desoxigenada a los pulmones para que reciban oxígeno.
    • La aurícula izquierda: Recibe la sangre oxigenada de los pulmones (a través de la vena pulmonar) y la bombea al ventrículo izquierdo.
    • El ventrículo izquierdo: La mayor y más potente de todas las cavidades del corazón bombea la sangre oxigenada a través de la aorta (la mayor arteria del cuerpo) para que circule por las arterias, arteriolas y capilares del cuerpo para hacer llegar el oxígeno a todas las células, tejidos y órganos de todo el cuerpo. A pesar de que las paredes del ventrículo izquierdo sólo tienen medio centímetro de grosor, el ventrículo izquierdo tiene suficiente fuerza muscular para empujar la sangre fuera del corazón, a través de la válvula aórtica, y hacia el resto del cuerpo.

    ¿Cuánta sangre hay en el cuerpo de un adulto medio?

    Un adulto tiene aproximadamente entre 1,2 y 1,5 galones (o 10 unidades) de sangre en su cuerpo. La sangre representa aproximadamente el 10% del peso de un adulto.

    Las válvulas del corazón

    Las válvulas del corazón ayudan a controlar el flujo y la dirección de la sangre.

    Imagínese que la sangre fluye de las aurículas a los ventrículos. Una vez que los ventrículos están llenos, las válvulas mitral y tricúspide deben cerrarse antes de que la potente contracción bombee la sangre. Si las válvulas permanecen abiertas, la sangre volverá a subir a las aurículas, en lugar de salir del corazón para circular por todo el cuerpo.

    Hay cuatro válvulas cardíacas que regulan el flujo sanguíneo a través del corazón:

    • La válvula tricúspide: Regula el flujo de sangre entre la aurícula derecha y el ventrículo derecho.
    • La válvula pulmonar: Controla el flujo de sangre desde el ventrículo derecho hacia las arterias pulmonares.
    • La válvula mitral: Regula el flujo de sangre oxigenada desde la aurícula izquierda hacia el ventrículo izquierdo.
    • La válvula aórtica: Permite que la sangre oxigenada fluya desde el ventrículo izquierdo hacia la aorta para que circule fuera del cuerpo hacia todos los tejidos.

    Estructura del corazón

    El corazón está compuesto por capas, entre las que se encuentran:

    • El miocardio: La capa formada por las células del músculo cardíaco.
    • El endocardio: El revestimiento interior.
    • El corazón está envuelto en una membrana llamada pericardio. La función del pericardio es anclar el corazón y evitar que se expanda en exceso.

    Ubicación del corazón

    El corazón se encuentra en el centro del tórax, ligeramente a la izquierda y detrás del esternón. El espacio que alberga el corazón se denomina mediastino. Dentro del mediastino, el corazón está separado de otras estructuras por el pericardio.

    La parte posterior del corazón se sitúa cerca de las vértebras, mientras que la parte anterior se encuentra detrás del esternón. En la parte superior del corazón se encuentran las grandes venas (la vena cava superior y la vena cava inferior) y las grandes arterias (la aorta y el tronco pulmonar).

    Variaciones anatómicas

    Hay muchos defectos genéticos y congénitos que pueden afectar al corazón.

    Algunos ejemplos de anomalías en adultos son:

    • Miocardiopatía dilatada familiar (hereditaria): Enfermedad hereditaria que provoca el debilitamiento y el adelgazamiento del músculo cardíaco. La miocardiopatía dilatada familiar puede provocar insuficiencia cardíaca (IC), que es una afección en la que el corazón no puede bombear sangre con eficacia.
    • Hipercolesterolemia familiar: Enfermedad hereditaria que provoca hipercolesterolemia (colesterol alto en sangre). Esta enfermedad hereditaria puede provocar una cardiopatía coronaria.
    • Miocardiopatía hipertrófica familiar: Trastorno cardíaco hereditario que implica el engrosamiento de una parte o la totalidad del músculo cardíaco, lo que puede elevar la presión dentro de la cámara del corazón e interferir con el flujo sanguíneo normal del corazón. Esto hace que el corazón trabaje más para hacer circular la sangre. En casos graves, la miocardiopatía hipertrófica puede causar la muerte.

    ¿Cómo bombea la sangre el corazón?

    El corazón contiene cuatro cámaras: dos aurículas y dos ventrículos. También tiene dos lados: el lado izquierdo del corazón recibe la sangre rica en oxígeno de los pulmones y la lleva al resto del cuerpo; el lado derecho del corazón recibe la sangre pobre en oxígeno del cuerpo y la lleva a los pulmones. Los lados izquierdo y derecho están separados por una pared muscular llamada tabique.

    Como músculo, el corazón se contrae y se relaja, normalmente en una secuencia predecible denominada ritmo sinusal. Cuando el corazón se relaja, el espacio interior de las cavidades se expande y permite la entrada de sangre; cuando el músculo cardíaco se contrae, el espacio se estrecha y la sangre es expulsada del corazón hacia el resto del cuerpo.

    La red de transporte a través de la cual el corazón bombea la sangre al cuerpo está formada por vasos, denominados arterias y venas. Las arterias son los vasos a través de los cuales el corazón bombea al resto del cuerpo; las venas son los vasos a través de los cuales la sangre regresa al corazón, para volver a circular.

    ¿Cuáles son las enfermedades comunes del corazón?

    Al tratar de entender las enfermedades del corazón, puede ser útil pensar en ellas en amplias categorías, dependiendo de cómo se vea afectado el corazón.

    • Cardiomiopatías: Las enfermedades que dañan el músculo cardíaco se denominan miocardiopatías. El músculo puede volverse demasiado débil, demasiado grueso o demasiado rígido. En algunos casos, el músculo puede repararse por sí mismo, pero en otros, el daño puede ser tan grande que interfiere con la capacidad de bombeo del corazón. Las causas más comunes de la miocardiopatía son la hipertensión arterial crónica, las infecciones víricas y las enfermedades genéticas.
    • Enfermedades cardiovasculares: Con el tiempo, los depósitos de colesterol graso pueden depositarse en las paredes internas de las arterias. Este proceso se denomina aterosclerosis. Los factores de riesgo que aceleran la aterosclerosis son la presión arterial alta, el colesterol elevado y el tabaquismo. A medida que los depósitos de grasa aumentan, el espacio interior de los vasos sanguíneos disminuye, dificultando el paso de la sangre. El corazón tiene su propio suministro de arterias -las arterias coronarias- que le suministran oxígeno y nutrientes. Si una arteria coronaria se obstruye demasiado, el flujo sanguíneo se ve comprometido hacia el corazón y el tejido cardíaco muere, lo que provoca un infarto.
    • Trastornos de la frecuencia y el ritmo: Para bombear la sangre con eficacia, el corazón debe mantener una frecuencia y un ritmo constantes. La frecuencia normal del corazón en reposo se sitúa entre 60 y 100 latidos por minuto. El ritmo está normalmente controlado por una zona del tejido cardíaco denominada nodo SA, que envía señales eléctricas al resto del corazón, indicándole la velocidad a la que debe latir. Cuando el ritmo del corazón se desordena, el trastorno se denomina arritmia.
    • Trastornos valvulares: Al igual que el corazón tiene cuatro cámaras, también contiene cuatro válvulas, es decir, compuertas que se abren y cierran durante el ciclo de bombeo del corazón para permitir que la sangre fluya de cada cámara a la siguiente. Cuando las válvulas funcionan mal -se abren o cierran cuando no deben-, la circulación de la sangre puede verse comprometida. La válvula aórtica, por ejemplo, permite que la sangre salga del corazón y se dirija al resto del cuerpo; si la válvula aórtica se cierra (una enfermedad denominada estenosis aórtica), puede estrangular la circulación de la sangre hacia el cuerpo, lo que provoca fatiga y desmayos (síncope). Entre las causas de la valvulopatía se encuentran las anomalías valvulares congénitas adquiridas al nacer, las infecciones víricas y los cambios valvulares relacionados con la edad.
    • Insuficiencia cardíaca: Si alguno de los trastornos anteriores no se trata o se agrava lo suficiente, el corazón puede no ser capaz de realizar su trabajo de bombeo de sangre de forma eficaz. Esto se denomina insuficiencia cardíaca. Cuando el corazón falla, la sangre puede acumularse en zonas del cuerpo, como los pulmones o las piernas, lo que provoca falta de aire o piernas hinchadas. También es frecuente la fatiga, ya que el suministro de oxígeno al resto del cuerpo se ve comprometido.

    Aunque las enfermedades del corazón pueden adoptar muchas formas, gran parte de ellas pueden prevenirse con hábitos saludables y revisiones periódicas. Una dieta equilibrada y el ejercicio físico pueden mantener el corazón en forma y bien alimentado, y unas pruebas sencillas, como los controles de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, pueden ayudar a identificar los problemas a tiempo, antes de que las cosas se agraven.

    A veces, ni siquiera las mejores medidas preventivas pueden impedir el desarrollo de una enfermedad cardíaca. En esos casos, lo mejor es acudir al especialista en cardiología más adecuado para el tipo concreto de cardiopatía.

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